En 1980 el DSM III (Diagnostic Statistical Manual III), creó la categoría de trastornos disociativos, incluyendo el diagnóstico de Personalidades Múltiples, legitimando el trastorno, que en la edición de 1994 (DSM-IV) se transformó en el Trastorno Disociativo de la Identidad.Las estructuras panópticas de la Modernidad claudican ante la invisibilidad que la Red proporciona. Cuerpo y mente consiguen distorsionar sus fronteras y, en la tan cacareada era de lo visual, se vuelven invisibles. Cuerpos mediados textualmente, legibles y, por tanto, esencialmente sociales: el cuerpo defenestra su dependencia biológica y se emancipa, conviertiéndose, ante todo, en una realidad social, subjetiva, simbólica y expresiva.
El trastorno de identidad disociativo, antes llamado trastorno de personalidad múltiple, es una situación en la cual alternan en el control del comportamiento de la persona dos o más identidades o personalidades y en la que se producen episodios de amnesia. Este trastorno es una situación grave, crónica y hasta potencialmente mortal.
Tengo un corazón
Mutilado de esperanza y de razón,
Tengo un corazón
Que madruga adonde quiera
¡ayayayay!
Y ese corazón
Se desnuda de impaciencia ante tu voz,
Pobre corazón
Que no atrapa su cordura.
Quisiera ser un pez
Para tocar mi nariz
En tu pecera
Y hacer burbujas de amor
Por donde quiera,
¡oh! pasar la noche en vela
Mojado en ti
Burbujas de amor- en Bachata Rosa
Juan Luis Guerra- cantautor contemporáneo.

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